Institucional

La Escuela de Ciencias de la Información (ECI) fue fundada en 1972 en respuesta a la demanda social de profesionales en comunicación, en contexto de fuerte movilización social y participación política. En sus inicios fue una institución dependiente del Rectorado, desarrollando sus actividades en el centro de la ciudad de Córdoba.

El perfil de los estudiantes, las vinculaciones que la ECI estableció con las organizaciones populares y las prácticas de comunicación que impulsó institucionalmente (experiencias de contrainformación referidas a las dictaduras en América Latina, clases públicas, actividades callejeras, etc) constituyeron a Ciencias de la Información en pieza clave en el proyecto de una Universidad comprometida con su tiempo.

A raíz de este protagonismo, que a veces se tornaba amenazador para muchos gobiernos, en el año 1975 fue cerrada por un gobierno nacional en crisis. El 1976 fue reabierta en el actual edificio histórico de la Ciudad Universitaria (hoy en remodelación) bajo la supervisión de un interventor militar, y como institución dependiente de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNC.

Durante la dictadura militar, numerosos estudiantes y docentes de la Escuela fueron desaparecidos o perseguidos.

Con la recuperación de la democracia, retornaron las posibilidades de preguntar y opinar, y esta unidad académica retomó su función de formar protagonistas comprometidos con la realidad. En estos años, tanto los estudiantes, como los docentes y egresados no olvidan a los compañeros desaparecidos. Ellos son la inspiración viva de la exigencia de justicia y la necesidad de recrear las luchas.

En los años 90, el menemismo implicó para todas las Universidades Públicas un significativo desmantelamiento y elitización. Lo cual se materializó en la Ley de Educación Superior sancionada en 1995, que implicó, entre muchas modificaciones, el arancelamiento, la pérdida de autonomía y la reducción de la participación estudiantil en los órganos de gobierno universitario. Ciencias de la Información no fue ajena a este proceso, que sumado al crecimiento exponencial de alumnos, tuvo que afrontar nuevos problemas relacionados con la masividad y la falta de presupuesto.

La ECI tiene una larga y compleja historia que los futuros alumnos conocerán a lo largo de los futuros años de cursado. Este conocimiento es la base para ejercer una participación activa y comprometida con la vida institucional, académica y cultural de Ciencias de la Información.

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